El ejercicio de escribir una vez por semana en este blog se ha convertido no sólo en un hábito para ejercitar la disciplina de escribir pero también para aprender a ver la vida desde otra óptica. No importa lo ocupada que pueda estar. No importa si llega el fin de semana y me pregunto " qué carajo voy a escribir el lunes? mi vida no es tan interesante como para tener algo importante que decir cada semana que justifique escribir algo....", en fin, si a eso le sumo el terror por la página en blanco... ya pueden imaginarse, bloqueo total. Lo curioso de esto es que desde que me "impuse" este ejercicio, súbitamente, como por arte de magia, al llegar el lunes, a la misma hora, me llega la inspiración y de repente, lo que a simple vista parece "normal" y "sin ningún interés", cobra vida en mis manos y descubro que encuentro algo "interesante" que contar. No se si a todos los que me leen les parezca entretenido pero tengo que confesar que, así suene egoísta, a mí me interesa, descubro mi propia vida desde otro ángulo, y a fuerza de buscar, le encuentro un sabor de aventura que siempre ha estado ahí, me bastaba simplemente "aprender a ver con los ojos de la aventura".
Esta semana fui a ver " La Belle et la Bête", más por el interés de ver a dos buenos actores franceses que otra cosa pues la historia ya la conozco. Sorpresa total. No solamente el film me encantó, sino que descubrí otra faceta de la historia que me deja una lección importante. Así que una vez más, la vida me muestra, a través de algo que me apasiona, una enseñanza.
Ante la difícil situación económica que atraviesa la familia de Belle, de sus hermanos, ella es la única que ve en una dificultad, una oportunidad. Les tocó deshacerse de todos los lujos, vestidos, joyas, sirvientes, fiestas, mansiones, carruajes, etc para irse a vivir humildemente al campo. Las hermanas, no dejaban de quejarse de la mala situación, se negaban a vivir y adaptarse al cambio. Vivían en el pasado. Belle, descubrió una nueva forma de vida. Se adaptó a la vida del campo, comenzó a sembrar hortalizas y aprendió a disfrutar de las buenas cosas que llegaban a su vida. Cuando decide ofrecer a la Bête su vida en lugar de la de su padre, acepta convertirse en su prisionera. En lugar de quedarse llorando en su cuarto, lamentándose por tener que pasar su vida junto a una bestia, decide explorar el castillo, aprende a conocer a la Bête, se adapta a su nueva vida e intenta sacar el mejor provecho de la situación. Es precisamente cuando acepta su realidad que la vida se le presenta desde una nueva óptica. No solamente encuentra su lugar, encuentra su misión, encuentra el amor. La Bête, por su parte, habia tenido que aprender su lección "the hard way" de una manera más dura. Mostrarse "vulnerable", mostrarse sin máscaras, o más bien, a pesar de su máscara de animal, fue lo que hizo que Belle se enamorara de él. A ustedes les dice algo estas dos lecciones? a mí si.

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