Para la crónica de hoy recibí varias ideas inspiradoras. Mi hermano me dijo que escribiera sobre política, sobre el proceso de paz en Colombia. Por otro lado, Alfonso me dijo que no escribiera sobre la política colombiana porque el país está tan polarizado que no llegaría a ninguna conclusión válida y sólo me envenenaría el alma. Siguiendo su sabio consejo, no hablaré de política, pero si de lo que esto aporta a mi camino.
La pregunta que me hago actualmente, cuando tomo distancia, veo la situación del país y la comparo con la situación en el exterior es ¿ Qué hacer cuando un ideal tan deseado por todos genera tanta desunión e inspira sentimientos tan opuestos a la paz?
En mi propia vida experimento justamente lo contrario y eso me ha hecho merecedora de comentarios mordaces e irónicos. No tengo un trabajo de oficina de 8 a 6, no puedo predecir qué voy a estar haciendo o cómo será mi vida en tres meses, vivo con entusiasmo e ilusión, no me quejo de los problemas, consumo mis ahorros en la búsqueda de un sueño y no sé cómo voy a pagar la universidad de mi hijo. En palabras de muchos, soy una idealista loca que vive el presente, no planea el futuro y que tiene la osadía de no importarle ser diferente y de estar en paz consigo misma porque es feliz con lo que está haciendo.
Todo lo anterior es cierto, no voy a negarlo. Y tampoco voy a negar que la angustia, la cordura y otros demonios me visitan religiosamente para intentar apoderarse de mi espíritu. Pero lo cierto es que justamente el mayor regalo que he recibido es que estoy viviendo mi vida como siempre soñé vivirla. ¿Qué mejor destino puede dársele a los ahorros que el de hacer algo que nos haga felices? (Como quien va a ver la final de la Copa América, más que un gasto, hace una inversión en ser feliz, por ejemplo) ¿De qué me sirve esperar a envejecer o a tener todo bajo control para ser feliz? ¿Por qué no ser feliz hoy?
El difunto Muhammad Ali decía " It's the repetition of affirmations that leads to belief. And once that belief become a deep conviction, things begin to happen".
Siento que lograré pagar la universidad de Santiago, lograré mantener un techo bajo nuestras cabezas y asegurar el tan incierto futuro con la convicción profunda que, a pesar de las dificultades, cuando se siembran semillas de felicidad, lo que recogeré mañana será exactamente felicidad.
¿Qué clase de semillas estamos sembrando hoy, como país, como nación, para construir la paz? ¿Cómo queremos que se escriba nuestra historia de esta época, como un país dividido o como uno que trabaja en equipo? Sólo hay que ver cómo le va de bien al equipo de football colombiano en la Copa América, cuando juega unido.
Les adjunto un video que habla justamente de la berraquera para seguir luchando nuestras batallas sin importar lo que piensen los demás. Fight Song de Rachel Platten https://youtu.be/r0HZTp_Emz4
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