El primer fin de semana de Diciembre vi en el noticiero que aquí en Francia 1 de cada 4 personas consideran que ésta es la época más estresante del año a nivel familiar, y 1 de cada 2 piensan que la compra de los regalos es una tarea harta y estresante. Quiero contarles mi experiencia con este tema de las Compras de Navidad.
El viernes Santiago salió del colegio casi a las 5 pm, el atardecer nos enviaba sus últimos rayos de luz. Estábamos emocionados!! El plan era ir a la casa, dejar el morral con los libros y salir disparados al centro de Aix. El tráfico estaba de locura, la gente pitaba en sus carros desesperados por ganar dos o tres minutos más en la fila del semáforo, cambiando de carril, bloqueando a los demás, la gente caminando rápido en las calles para calentarse un poco y espantar el frío. Nosotros íbamos tranquilos en bus. Calefacción, chófer educado y buen conductor, acostumbrado a pasar el día manejando asumía el tráfico con paciencia, algunos estudiantes, algunas señoras de más de 70 años felices de su plan "entre copines" (entre amigas) algunas mamás con sus coches llevando a sus bebés bien abrigados y nosotros. Todos contentos de ir a la ciudad ( a esa hora la gente que trabaja y coge el bus. lo hace en sentido contrario), sin el stress de manejar, de no saber dónde parquear el carro etc. Durante el trayecto ( sólo 15 minutos de la casa al centro, les recuerdo que Aix es una ciudad de 140.000 habitantes) ya Santiago y yo habíamos hecho una lista de almacenes y hacíamos un análisis sicológico profundo de qué regalo comprar a mis tres sobrinas, mis papás, mi hermana, mi cuñado con quien pasaremos Navidad por primera vez reunidos en Philadelphia y algunas cositas para enviar al resto de la familia en Colombia. Teníamos una lista larga de personas, un presupuesto limitado, una ciudad pequeña atiborrada de personas que iban a hacer exactamente lo mismo que nosotros, en los mismos almacenes ( en el centro no hay centros comerciales cerrados), con el frío de la noche y la presión de sólo tener este fin de semana y el próximo para cumplir con nuestra misión, con el pequeño detalle que sólo contábamos con la ayuda de un análisis " virtual "de gustos, tallas, colores preferidos etc. En resumen, los ingredientes necesarios para una aventura estresante y agotadora.
Para nosotros, un sentimiento enorme de "pertenencia". Lo confirmamos algunos minutos u horas después ( en ese punto de la aventura ya habíamos perdido la noción del tiempo) cuando nos encontramos con dos compañeros del colegio de Santiago que "traînaient"en la ciudad ( " traîner", en términos colombianos quiere decir, que andaban por ahí, sin plan). Ví que Santiago los saludó sin detenerse y me instó a seguir en nuestro cuento. Luego me dijo " Me da pesar por esos niños". Cuando le pregunté por qué me respondió " Porque no están disfrutando como nosotros la salida a comprar regalos para la familia, en familia". Quedé de una pieza. En ese momento comprendí el Espíritu de la Navidad.
Navidad es la única época del año en la que realmente vivimos en el HOY. Todo ese stress del que la gente se queja es una oportunidad única de vivir en el presente. Ese estado de "awareness", de vivir el instante, de dejar el pasado y el futuro en su lugar y de disfrutar plenamente del hoy lo logré sin necesidad de meditar o de hacer un esfuerzo enorme por no "preocuparme" por el futuro y no " culparme" por el pasado, actividades que mi mente se empeña en ocuparme. No se trata de comprar regalos. Pero haciéndolo encontré el Espíritu de la Navidad. En mi mente no había cabida para el tráfico, la cantidad de gente o el frío. La idea no era tampoco comprar cosas por encima de mis posibilidades. Poner un límite de precio por cada regalo después de un estudio "financiero" exhaustivo no logró sino facilitar mi campo de acción. Lo único importante era "hacer feliz" a alguien que quiero y recordarle, con un detalle, cuánto lo quiero y cuánto disfruté pasar horas o minutos pensando en esa persona, analizando lo que le gustaría y encontrar así el regalo "perfecto". Mi mente y mi corazón trabajaron conjuntamente ( eso de por sí ya es un milagro) con un total desprendimiento en un único objetivo DAR. En cada regalo, por pequeño que sea, me di completamente. Desde mi humilde punto de vista, eso fue lo que ocurrió el 25 de Diciembre y que conmemoramos cada año. Entonces entendí la importancia de tener un Pesebre en la casa y aunque parezca vanal, la importancia del árbol de Navidad. Con el Pesebre recordamos lo que ocurrió y sigue ocurriendo en nuestros corazones. Con el árbol de Navidad decoramos y llenamos nuestra vida cotidiana de color, de luces y sobre todo de Magia.
Felices compras de Navidad para todos
Tu nota me hace reflexionar sobre la forma en la que vivimos o sobrevivimos el dia a dia normalmente. Imagino cómo sería si todos los dias fueran compras de Navidad...no hablo sobre el dinero. Gracias por esta reflexión.
RépondreSupprimerFer
Hola Ale. hace unos días salió en una separata del Diario El Tiempo que se llama huella social un artículo escrito por Fabián Salazar Guerrero llamado "DAR un acto que se profesa en distintas religiones", algunos de sus apartes te los trascribo porque en el fondo llevan a la misma reflexión a la que tú nos invitas: " Navidad conmemora la radicalidad del "ddar" de Dios, que entregó a su hijo y lo hizo a través de una familia humana. Es también la oportunidad para ver a Jesus en todos aquellos que no tienen "lugar" en la sociedad y se quedan en "pesebreras" en la periferia de las oportunidades; es recordar que María Y José eran migrantes y luego perseguidos como tantos de nuestros compatriotas nuestros que viven el drama del desplazamiento; es el recordatorio de todo el compromiso que debemos tener para con nuestros niños y niñas con el fin de que no caigan en el desamparo, el frío, la indiferencia o la violencia.
RépondreSupprimerNavidad, de igual manera, recuerda que lo importante de la celebración son los valores familiares, el reencuentro, la manifestación de los "te quiero", del evaluar la vida y agradecer por todo lo recibido y, en coherencia con esto, compartir a otros, particularmente los más necesitados, aquello que hemos recibido. Y aunque el comercio haga presiones todavía seguimos sintiendo en el corazón que un niño nacido hace dos mil años sigue transformando nuestras vidas y nos "da" regalos de amor y plenitud que van más allá de los obsequios."
Gracias por tu aporte Claudita, la idea es esa, dar un espacio para cosas que nos impactan, que nos enseñan algo, porque de alguna manera estamos llamados a transmitirlo y compartirlo con otros.
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